20.8.06

Una escapadita madrileña


Mis fines de semana de visita a Madrid siempre son de una intensidad importante, y con un agradable factor sorpresa que no sé por qué, siempre está allí. Aunque publico con cierto retraso (y a petición popular, cosa que me halaga), creo que todo podría resumirse con aquello de "Todavía no me he recuperado de la última noche que pasé contigo", espacio por cierto que se retransmite en Radio 3, y todo sea dicho de paso, está dedicado a la escena electrónica.

El viernes lo podríamos resumir en: Bonita sentada en el Parque del Oeste para escuchar el concierto de música barroca que estaba programado / Visita a garitos varios de Malasaña, entre otros el Gris y la Vía Lactea en donde por cierto, no dejaban fumar en toda la planta principal / Un par de rondas en El Anuet, en donde trabaja Marta, mi principal anfitriona / Bailes y gin tonics en una sala de la que no recuerdo el nombre, pero que iba en plan funk 70's, muy divertido / Desayuno reponedor (esa tortilla milagrosa) / Cañas al amanecer y por suerte, al lado de casa / Muerte clínica hasta el día siguiente.

El sábado fue el día gótico por excelencia, como se notó tras cenar en casa de Asier y al acudir a La Cripta y el Dark Hole, aunque de por medio me llevaría Paula al Tupperware y Freeway por aquello de cambiar un poco y ver más sitios. A mi pese a ser muy poppie y electrónico -aunque también tengo mi ramalazo oscurillo, ojo-, me gusta ir al Dark por el ambiente, la forma en que los habituales cuidan su look, la música que siempre está muy bien escogida y porque siempre, no sé como me lo monto, lo paso muy bien. Tras clausurarlo, necesario desayuno en San Bernardo -por cierto acuérdense los que estaban conmigo en aquel momento, que se inauguró una sociedad gastronómica: el mejillón gótico- y después a casa de Jorge, lo que para mi desembocó en caída libre en toda regla sobre uno de los sofás con el consiguiente estado posterior de sopor profundísimo.

Qué ingenuos fuimos al pensar que el domingo sería tranquilo. Aunque el plan incial lo era: Cena estupenda y tertulia en casa de Paula y... ¿para casa? Pues no. Pillamos las fiestas de La Paloma en La Latina, y aquello por un momento me pareció como volver a estar en un festival. Todo el mundo en la calle, dj's, proyecciones, etc etc. Una amiga de hace años me decía que la mejor forma de librarse de la tentación era caer en ella... pues eso.

Este post es para la gente que me acogió en Madrid, es decir: Marta, Paula y Asier, además de Marisa, Nino, Jorge y no sé si me olvido de alguien. En tal caso, mil disculpas... y nos vemos pronto de nuevo por allí.

Por cierto, la imagen viene al caso porque es el sitio en el que nos reunimos todos, y corresponde a un fragmento del flyer de agosto del dark hole, que he visto en el sitio web de Trip Family (aunque también anda por los foros), promotores del local además del 8 y medio, Ohm y muchos otros.

Sean buenos (you know who you are)

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1 Comments:

At jueves, agosto 24, 2006 12:21:00 p. m., Anonymous Anónimo said...

Essse Chema !!!!

Me ha gustado tu reseña sobre tu último garveo madrileño.

Vuelves este viernes, yo lo más seguro es que suba a Euskadi justo el mismo día, una pena :( Pero habrá más mejillonadas góticas por delante !!!!

Un abrazote enorme y Gozo Universal !!!

ASIER

 

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