
Este es el título de un excelente corto, dirigido por el mexicano Alonso Álvarez Barreda, con el que ganó recientemente un premio en Cannes.
Es una historia muy sencilla que narra cómo cambia la vida de un invidente que pide en la calle a partir de cierto suceso, o mejor dicho, cierto matiz. Y ya no cuento más...
Como siempre, lo mejor es
verlo.
Y como "curiosidad", por llamarlo de alguna forma, decir que este cineasta nunca llegó a estudiar cine porque le rechazaron en todas las escuelas de México (ver
nota de prensa). Y resulta que al final... Premio en Cannes. Para estar más que orgulloso.
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